HISTORIA


El Prof. Dr. Luis Santiago Migone Battilana, nació en 1913, hijo de médico y catedrático Luis E. Migone y Gabriela Battilana.


Se recibió de médico a los 23 años y se casó con Ketty Nogués.


Participó de la Guerra del Chaco como médico de campaña.


Al regresar montó un pequeño taller donde inventaba, fabricaba o reproducía aparatos para uso médico, incluso llego a armar un equipo de Rayos X, y luego, con una inversión de 4.000 guaraníes, empezó con su primera clínica en la calle 25 de mayo con 4 habitaciones.


En 1954 se muda a una casa sobre Eligio Ayala, en la que inicia un nuevo “Sanatorio Migone Battilana” con 15 habitaciones.


Fue un hombre dedicado a su pasión por la medicina, generoso, incansable y siempre de buen humor. Enseñaba en la universidad y ejercía la profesión en el hospital de policía. Se dedicaba a la lectura de hechos policiales y pilotaba aviones, otra de sus grandes pasiones.


El 8 de Mayo de 1969 se produce un accidente de aviación en el que fallece el Prof. Dr. Luis Santiago Migone. Ketty Nogués de Migone, decide vender el sanatorio a un grupo de médicos internos.


En 1977 se amplía el Sanatorio, pasando a contar con 32 habitaciones individuales, y 3 quirófanos.


En octubre de 1999 se habilita el nuevo edificio del Sanatorio, el cual cuenta con 73 habitaciones, un completo y moderno centro de diagnósticos y laboratorio de análisis clínicos, 5 quirófanos, 11 camas de Terapia Intensiva Adultos, 8 camas en Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovasculares.


En diciembre de 2005, empieza una nueva etapa, dirigida por un grupo nacional de alto renombre y trayectoria.


MISIÓN

Brindamos servicios de salud de alto nivel, comprometidos con una atención integral y humanizada.


VISIÓN

Liderar en servicios de salud altamente especializados y humanizados.


VALORES



Normas morales que rigen la conducta profesional. Perteneciente o relativo a las acciones o caracteres de los profesionales, desde el punto de vista de lo bueno o malo.


Respetamos la capacidad y el derecho que poseen las personas para decidir entre las opciones que a su juicio son las mejores, entre las diferentes posibilidades de las que se les haya informado.

Preservamos la integridad y la confidencialidad de nuestros servicios y usuarios.

Realizamos procedimientos acordes a las necesidades de los pacientes.

Tomamos decisiones, que a nuestro criterio son oportunas y acertadas, de manera a no afectar la integridad física ni moral de las personas.

Establecemos precios acordes a la calidad de los servicios prestados.

Respetamos las opiniones de nuestros colegas.


Hacerse responsable de la obligación contraída.


Respetamos el marco jurídico de los entes reguladores y las recomendaciones internacionales en materia de salud.

Cumplimos con los compromisos y objetivos asumidos.

Investigamos sobre tratamientos, procedimientos y terapias nuevas para mejorar los ya existentes y mantenernos a la vanguardia.

Demostramos lealtad y vocación de servicio con la institución y los pacientes.

Asumimos en forma responsable el rol que nos toca desempeñar.

Realizamos el mayor esfuerzo en el desarrollo de nuestras actividades.

Facilitamos el acceso a nuestra infraestructura de alta complejidad a entidades de beneficencia, y a través de éstas a personas de escasos recursos.

Ofrecemos una atención agradable y rápida, sin demoras innecesarias.

Tomamos en consideración a las personas que nos rodean y respetamos sus ideas.


Actuar de forma recta, intachable y honrada.


Actuamos de forma coherente y honesta ante diferentes situaciones cotidianas.

Proporcionamos información clara y veraz al paciente, y a sus familiares.

Evaluamos ventajas y desventajas, riesgos y beneficios de los tratamientos o procedimientos propuestos, con el objetivo de maximizar los beneficios y disminuir los riesgos.

Realizamos tratamientos y procedimientos siguiendo estrictamente los protocolos establecidos.


Conjunto de condiciones que contribuyen a hacer agradable y valioso el servicio que brindamos.


Brindamos un servicio personalizado, humano y eficiente.

Tratamos a cada persona como corresponda en la atención sanitaria, con la finalidad de disminuir situaciones de desigualdad.

Aceptamos y escuchamos las necesidades de nuestros pacientes.

Nos capacitamos en forma permanente, a fin de aplicar conocimientos técnicos actualizados.

Reconocemos nuestros errores, y analizamos los motivos que las originan, de forma a implementar acciones correctivas y preventivas.